LA MEJOR EXPOSCIÓN 2001:
"La vidriera española. Del gótico al siglo XXI".
Entre las exposiciones y muestras habidas en Madrid a lo largo de 2001 destaca con luz propia "La vidriera española. Del gótico al siglo XXI", no sólo por el valor y belleza de las 63 obras expuestas, pertenecientes a siete siglos del arte español, sino por su brillante montaje. En pocas ocasiones tiene uno la impresión de hallarse ante un verdadero acontecimiento cultural. Sin duda éste ha sido uno de ellos.
Su comisario fue Víctor Nieto Alcaide, el máximo especialista español en la materia, con numerosos ensayos sobre la vidriera medieval o renacentista, así como otros dedicados a artistas con-temporáneos (Lucio Muñoz, Mompó y Canogar), entre los que destaca "La vidriera española. Ocho siglos de luz", Premio Nacional de Historia de España 1999.
La sala de exposiciones de la Fundación BSCH se adaptó a las "imágenes de luz", con un diseño de Jesús Moreno, descolgando las vidrieras hasta el suelo como si fueran un ele-mento de arquitectura.
Formaban parte de la exposición piezas de ocho siglos de las catedrales de León, Tarragona, Girona y Mallorca, con un San Valeriano de 1904 de Gaudí. Otras procedían de museos y de edificios civiles, como el Banco de España, editorial Gustavo Gili y tres obras del taller de los hermanos Maumejean, des-colgadas del Casino de Madrid, la antigua Compañía Asturiana de Minas y de la calle Marqués de Cubas, 25.
De los vidrieros actuales figuraban obras de Vila-Grau, Barrio, Valldepérez, García Zurdo, Fernández Castrillo, Pove-dano, García Sánchez, Keshava, Roca, Muñoz de Pablos y Pertegaz y Hernández, donde dominaba la experi-mentación.
Hacia 1200, Pierre de Roissy, canciller del cabildo de la catedral de Chartres, escribía: "Las vidrieras que están en la iglesia y por las cuales se transmite la claridad del sol, significan las Sagradas Escrituras, que nos protegen del mal y en todo momento nos iluminan".