Túnel de peaje de acceso a Barajas

La privatización de los tramos esenciales de la red viaria.

En septiembre de 2003, el Ministerio de Fomento abrió las dos bocas del túnel de peaje que, con dos carriles en cada sentido, atravesará el parque Juan Carlos I, entre los distritos de Hortaleza y Barajas. Las bocas de entrada y salida son ya visibles para los conductores que pasan por la M-40 (junto al Hipercor del Campo de las Naciones) y la A-10 (Ifema), autovías en las que desembocará este subterráneo de pago.

Las obras de estos nuevos accesos (denominado técnicamente Eje aeropuerto, nuevo acceso al aeropuerto Madrid-Barajas) están siendo llevadas a cabo por la constructora OHL, y tienen un presupuesto de 328 millones de euros.

Los trabajos constan de dos partes: por un lado, se construyen dos tramos de autopista de peaje: el primero entre la M-110 (carretera a La Moraleja) y la A-10 (la que une Barajas con la M-40), y el segundo, entre la A-10 y la M-40.

Entre ambos tramos suman unos 10 kilómetros de nuevas vías. Recorrer el primero costará 1,20 euros para los vehículos ligeros y 1,50 para los pesados, más IVA. El segundo tramo (3,8 kilómetros exclusivamente de peaje) se corresponde con el túnel bajo el parque.

La nueva autopista de pago que unirá la A-10 y la M-110 enlazará, además, con la radial R-2 de peaje, que une Madrid con Guadalajara.

Tanto el PSOE como IU han denunciado que estas obras sólo buscan privatizar los accesos al aeropuerto, viéndose obligados los conductores que quieran acceder a la futura terminal y no deseen pagar atravesar el casco urbano de Barajas, con el consiguiente aumento de ruidos y contaminación para sus vecinos.