Teatro Valle Inclán
Un nuevo espacio escénico en el corazón de la ciudad
Con el estreno de Divinas palabras, texto elegido por Gerardo Vera para su inaugu-ración, en febrero de 2006 inició su andadura el nuevo teatro “Valle Inclán” de Lavapiés, sumándose al “María Guerrero” como sede del Centro Dramático Nacional.
El “Valle Inclán” se levanta en el lugar ocupado por la antigua Sala Olimpia, realizada por el arquitecto Secundino Zuazo en 1926 para la proyección de películas. El 18 de diciembre de 1979 debutó como teatro. Hasta 1984 fue gestionada por la Asociación Cultural La Corrala, acogiendo a lo largo de esos años, entre otros, el Festival de Teatro de Madrid y diversas producciones del Centro Dramático Nacional. Una década después pasó a depender de él, siendo cerrado al público a principios de 1999.
El teatro ha sido proyectado por los arquitectos Ángela García de Paredes e Ignacio Pedrosa, que participaron en el concurso arquitectónico convocado en su día por el Ayuntamiento madrileño. En 2004, el Ayuntamiento entregó oficialmente el edificio a Cultura, para proceder a su acondicio-namiento final y equipamiento escénico.
¿Cómo es este espacio?. En el interior de una fachada modernista se esconden tres salas. La sala Valle Inclán es un espacio neutro y versátil con un aforo de 510 butacas y un escenario polivalente, que podrá ser utilizado a la italiana; en el centro, con el público alrededor, o donde el responsable de la puesta en escena quiera.
Una segunda sala, a la que se ha puesto el nombre de Francisco Nieva, cuenta con 150 butacas que se sitúan en torno a un escenario que varía su forma adecuándose a las nece-sidades de cada montaje. Se inauguró con la representación de “Barcelona, mapa de sombras”, de Lluisa Cunillé.
En una tercera sala, con 100 plazas, se programarán conferencias, exposiciones y lecturas dramatizadas.