Tala de árboles masiva de dimensiones históricas en la ciudad
Las obras acabarán con más de 20.000 ejemplares y dañarán gravemente el patrimonio verde.
Madrid se desertiza. Al menos esa es la sensación que tienen los madrileños en medio de una ciudad llena de obras.
A lo largo de 2005, más de 10.000 árboles han sido talados en Madrid como consecuencia de las obras de remodelación de la M-30, elevando la cifra de árboles cortados durante la actual legislatura a 22.130, el equivalente a dos tercios de los que hay en el Retiro.
A muchos vecinos se les ha acabado la paciencia, como los que viven alrededor del paseo de la Virgen del Puerto que el mes de julio salieron a la calle para defender las acacias de su barrio de una tala segura. Hubo enfrentamiento entre policía, concejales y vecinos, que se saldaron con tres detenidos y al menos seis heridos. El objeto de la discordia eran 140 acacias que formaban parte del barrio, pero que estaban marcados en rojo, es decir, catalogadas como “suprimibles” en el proyecto de remodelación de la M-30.
El arbolado de Madrid no es un simple complemento estético. Forma parte de manera intrínseca del perfil de la ciudad. Sin sus árboles, Madrid sería una hormigonera; irreconocibles la mayoría de sus calles. No basta con plantar uno o varios en sustitución de cada árbol aniquilado. El mal ya está hecho y la destrucción de la vida, en este caso vegetal, no tiene marcha atrás ni posible compensación.