REMODELACIÓN DE LA PLAZA DE OLAVIDE

    Desde su construcción la plaza de Olavide ha sido objeto de una enconada polémica que arranca de la destrucción del Mercado de Olavide para construir la plaza en 1977. Bajo ella se hizo un paso subterráneo y un aparcamiento. Debido a las filtraciones cada vez mayores de la cubierta del parking, el Ayuntamiento de Madrid decidió en 1999 arreglar los desperfectos y remodelar la plaza.

    Al igual que en 1977 tampoco en esta ocasión se consultó a los vecinos sobre la reforma de la plaza. En esta nueva remodelación, terminada en julio de 1999, se dividió la plaza en diferentes áreas de juego y paseo, dejando unas zonas de tierra y otras con cemento. Este diseño no tuvo aceptación entre los residentes del barrio, sobre todo por los accesos a los ascensores y escaleras provenientes del aparcamiento colocados en el centro de la nueva plaza que, en opinión de los vecinos, restaban belleza y aportaban artificialidad.

    Debido a las protestas, la Junta Municipal de Chamberí abrió un buzón de sugerencias para los vecinos y convocó un concurso de ideas para remodelar de nuevo la plaza. A lo largo de 2001 han continuado las protestas vecinales, al no recoger la Junta el proyecto ganador y retomar, en sus aspectos básicos, el realizado por el jefe de Vías Públicas del distrito de Chamberí, rechazado por los residentes en su momento.