REMODELACIÓN URBNÍSTICA DE LA GRAN VÍA

    Pocas referencias tiene la ciudad tan históricas y queridas por propios y visi-tantes como el territorio que discurre de Plaza de España hasta la confluencia con Alcalá, y a la inversa. "Hey. Hey. Gran Vía, llevas ahí casi toda la vida", cantaba Antonio Flores poco antes de morir.

    Los primeros antecedentes documen-tados sobre la Gran Vía son la Memoria y los Planos del proyecto de saneamiento parcial denominado "Reforma de la Prolongación de la Calle Preciados y enlace de la Plaza del Callao con la Calle de Alcalá", formulado por los arquitectos municipales D. José Sallaberry y D. Francisco Andrés Octavio, editado en septiembre de 1904.

    Tras varias convocatorias, finalmente fueron adjudicadas las obras al banquero francés Martín Albert Silber. La apertura de la Gran Vía se llevó a cabo en sucesivas fases, completándose en la década de los treinta. En el 2000 el Ayuntamiento anunciaba la remodelación integral de esta arteria. ¡Qué menos que pedirle una operación urbana de altura para adecuar su diseño a los tiempos actuales!. Sin embargo, las autoridades han apostado por una "reformilla", unos toque superficiales, con la falta de ambición que caracteriza a nuestros gobernantes.

    Visto el proyecto parece discutible esa especie de valla tubular que va a separar la acera de la calzada. Parecen tubos propios de la entrada de un apar-camiento. También es discutible el mo-delo de farolas elegido, con un brazo hacia fuera a diez metros y otro hacia dentro a cuatro y medio. Confiemos que el diseño de los kioscos que aparecen en el plano no sea el que finalmente se imponga.

    Pese a las críticas recibidas, las obras de remodelación de la Gran Vía iniciaron su andadura en el 2001. Con todo, el resultado será mejor que el actual, dado el deterioro provocado por años de abandono. Pero Madrid vuelve a perder otra oportunidad. Ochocientas noventa millones no dan para más. Y el talento de nuestros diseñadores urbanos tampoco. Las barandillas, farolas y bancos proyectados no contienen ni un gramo de originalidad. Al final, lo que va a quedar ahí va a ser una especie de muro con farolas adosadas.