REMODELACIÓN DE LA PLAZA DE AGUSTÍN LARA
La remodelación de la plaza de Agustín Lara es una de las actuaciones previstas en el marco del Área de Rehabilitación Preferente de Lavapiés. El proyecto, propuesto desde la Gerencia Municipal de Urbanismo, consiste en la construcción de un aparcamiento subterráneo de 386 plazas y cuatro plantas, de las cuales una es de rotación pública, otra para el uso del futuro edificio cultural -que se pondrá en uso tras la rehabilitación de las Escuelas Pías-, y las otras dos para residentes.
Se trata éste de un buen ejemplo de obra realizada a espaldas de los vecinos. Los de la Plaza de Agustín Lara (calle Sombrerete y otras), presentaron en la Junta Municipal numerosas denuncias referidas al estado de la plaza tras la construcción del aparcamiento subterráneo: muros que se levantan delante de los pisos más bajos, susceptibles de grafittis, numerosos respiraderos, falta de zonas verdes y, sobre todo, recovecos que convertían la plaza en un lugar inseguro.
En palabras de los propios vecinos: "Antes la plaza era abierta, con bancos, cipreses y muchos árboles, donde los niños podían jugar, porque había columpios y una pequeña cancha de baloncesto, todo de tierra. Era un desahogo, y ahora es como vivir entre paredones". Finalmente, los autores del proyecto eliminaron algunos de los elementos que provocaron inicialmente la protesta ciudadana. En cualquier caso, el resultado final no es destacable, ni por el procedimiento seguido (urbanismo basado en el despotismo ilustrado del arquitecto director del proyecto, sin ningún tipo de chequeo a la opinión del vecindario), ni por el resultado mismo de la remodelación, donde todo parece haber sido concebido en función de la necesidad que había de construir un aparcamiento, donde el 25% de las plazas se las reserva el Ayuntamiento, no se sabe para qué.