REFORMA DEL PASEO DEL PRADO

Concurso Internacional

    El área definida por el paseo del Prado y Recoletos es uno de los espacios más emblemáticos de Madrid. Sin embargo, y a pesar de su valor, muestra en la actualidad un evidente deterioro, consecuencia directa en gran medida del intenso tráfico motorizado que soporta.

    Un primer concurso convocado por el Ayuntamiento para la reforma del Paseo del Prado fue declarado desierto, dadas las críticas que recibió la idea contenida en las bases de construir un túnel que canalizara el tráfico de vehículos entre la glorieta de Atocha y Recoletos.

    Tras el fracaso del primero, el Ayuntamiento ha decidido convocar en el año 2000 un segundo concurso, de carácter internacional, en dos fases. Con el fin de dotarle de un carácter más flexible o abierto, los concursantes podrán con sus reflexiones aportar ideas que servirán para la configuración definitiva de las bases que regirán la segunda vuelta. Un jurado será el encargado de decidir entre los ocho proyectos que serán preseleccionados para participar en la fase final del concurso. Además de elegir el proyecto ganador, el jurado otorgará un máximo de tres menciones honoríficas a aquellas propuestas que propongan alguna idea susceptible de ser utilizada en la solución final que se adopte.

    La Gerencia Municipal de Urbanismo, organismo que es el promotor del concurso, ha invitado a participar en el mismo a equipos españoles y extranjeros. Los concursantes deberán integrar la zona creando un espacio armónico y coherente, buscando su sintonía con la trama urbana y explotando todas sus potencialidades. Para ello fija diversos criterios arquitectónicos, paisajistas, de tráfico, históricos, arqueológicos y sociológicos.

    Por lo que respecta a la circulación y a la movilidad en general, se trata de dar soluciones en torno a uno de los principales ejes de canalización del tráfico de la ciudad. Los proyectos que se presenten deberán resolver las condiciones generales de accesibilidad interior, fundamentalmente en lo que se refiere a los peatones. También se quieren soluciones para el aparcamiento, especialmente en cuanto al transporte colectivo, ya que se trata de un punto de la ciudad con una fuerte presencia de autobuses y turistas.

    En las bases del concurso se sugiere estudiar la extensión del eje Prado-Recoletos hasta la glorieta de Embajadores, paseo de Infanta Isabel, ronda de Toledo, Gran Vía de San Francisco y Bailén hasta el Palacio Real, así como la correlación del eje Méndez Álvaro y la Glorieta de Carlos V.

    Una de las condiciones que se establece es la de mejorar ambientalmente zonas que sufre un fuerte impacto por el tráfico de vehículos, como el paseo de Alfonso XII, paseo del Prado, Recoletos, Cibeles, Neptuno, avenida Ciudad de Barcelona y entorno de Atocha.

    Los redactores de los proyectos participantes habrán de considerar asimismo, entre otras cuestiones, la recuperación de las áreas degradadas al sur del Retiro, la integración en la ciudad del cerrillo de San Blas, en el que se encuentra el Observatorio Astronómico, la reordenación del área entre Retiro y Atocha y la extensión del eje cultural al conjunto del Panteón de Hombres Ilustres, la Basílica de Atocha y la Real Fábrica de Tapices.

    Observado los proyectos de reforma del Paseo del Prado que han ido surgiendo en los últimos años, da la impresión de que alguien quiere ahí hacer algo y no sabe exactamente qué. El resultado final en estas condiciones puede ser una catástrofe.