Recuperación
del tranvía en Madrid
Con la supresión de las dos últimas líneas, el 1 de junio
de 1972, el tranvía dejó de circular en Madrid. Al igual que en otras
ciudades, la retirada del tranvía tuvo como objetivo ofrecer el mayor espacio
posible a la circulación de los automóviles, sin prever el número de
automóviles que podrían intentar circular por sus calles. En la actualidad, la
congestión de la circulación y demás servidumbres que el uso indiscriminado
del automóvil conllevan, como contaminación atmosférica, ruido e inseguridad,
vuelven a situar al tranvía, como medio de transporte de capacidad intermedia y
gran adaptabilidad al trazado urbano, entre las propuestas prioritarias de
numerosas ciudades.
Entre los objetivos que justifican la implantación del
sistema de metro ligero en Madrid destacan:
- La mejora de la accesibilidad y movilidad urbanas.
La capacidad de
transporte de los tranvías urbanos muestra una gran amplitud debido a la
enorme variabilidad de los vehículos favorecida por la modularidad en la
fabricación, y debido también al uso de plataforma reservada y gran
frecuencia de paso que pueden adquirir los tranvías en la ciudad. La
capacidad de transporte de los tranvías puede variar desde 2.000 a 20.000
personas por hora y sentido, lo que sitúa a este sistema de transporte
público entre el autobús y el metro convencional subterráneo. La
implantación del tranvía, metro ligero o metro de superficie puede
enriquecerse estableciendo un sistema de transporte multimodal integrado donde
los desplazamientos a pie y en bicicleta y el transporte ferroviario -
tranvía, metro convencional y tren de cercanías- sean fundamentales y el
resto de los modos de transporte complementarios - autobús y automóvil -.
- La mejora de la calidad ambiental
. El metro ligero, dadas sus
características técnicas, provoca un menor impacto sobre el medio ambiente
que el vehículo privado y autobuses convencionales: ruido, visual, emisiones
a la atmósfera, etc. Un tranvía sustituye de 185 a 200 automóviles, ya que
estos llevan como media 1,3 pasajeros por coche. Esta sustitución adquiere
una gran importancia ya que incrementar la calidad de vida exige evitar el
cambio climático. El promedio de emisiones de gases de efecto invernadero de
los estados industrializados es de 11,2 toneladas por persona y año,
superando en seis veces las emisiones de 1,87 toneladas por persona y año que
realiza el tercer mundo. Los nuevos tranvías han reducido el ruido generado
de forma que puede calificarse de espectacular: 76 dBA como máximo hacia el
exterior y 70 dBA hacia el interior. Frente al resto de sistemas de transporte
en superficie, el tranvía es el modo que menos gases de efecto invernadero
genera, menos energía consume, menos ruido produce, menos suelo ocupa, menos
accidentes y menos residuos genera.
- El coadyuvar en la renovación urbana
, actuando como catalizador para
el desarrollo local. En el paisaje de la ciudad, la imagen es muy importante,
y los tranvías proporcionan la posibilidad de crear una buena imagen y por
tanto una buena impresión de la ciudad. Dado su menor impacto ambiental tiene
mayor aceptación pública, además de generar un símbolo ciudadano y una
fuente de orgullo cívico. La calidad del espacio urbano puede incrementarse
pacificando el tráfico y reduciendo los límites de nivel de ruido y
contaminación atmosférica admisibles, la ocupación del suelo por las
infraestructuras del transporte, además de mejorar el sistema de transportes
alcanzando la máxima accesibilidad con la mínima necesidad de movilidad.
- La mejora de la calidad peatonal y recuperación de los espacios públicos
.
La consecución de este objetivo exige combinar la instalación del metro
ligero con actuaciones tendentes a integrar la oferta de transporte colectivo
(reestructuración de servicios existentes de autobús y coordinación con el
nuevo modo), y potenciar el viaje combinado vehículo privado - metro ligero,
facilitando puntos de intercambio (aparcamientos disuasorios) y penalizando el
acceso en vehículo privado a las zonas centrales de la ciudad. El tranvía no
sólo es compatible sino que convive en máxima armonía con el desplazamiento
a pie y en bicicleta.