Recuperación del tranvía en Madrid

Con la supresión de las dos últimas líneas, el 1 de junio de 1972, el tranvía dejó de circular en Madrid. Al igual que en otras ciudades, la retirada del tranvía tuvo como objetivo ofrecer el mayor espacio posible a la circulación de los automóviles, sin prever el número de automóviles que podrían intentar circular por sus calles. En la actualidad, la congestión de la circulación y demás servidumbres que el uso indiscriminado del automóvil conllevan, como contaminación atmosférica, ruido e inseguridad, vuelven a situar al tranvía, como medio de transporte de capacidad intermedia y gran adaptabilidad al trazado urbano, entre las propuestas prioritarias de numerosas ciudades.

Entre los objetivos que justifican la implantación del sistema de metro ligero en Madrid destacan: