La recalificación del Teatro Maravillas.

    En el verano de 2002, una importante cadena hotelera demolió, reduciendo a escombros, el histórico teatro Maravillas, levantado a finales del siglo XIX en la calle de Manuela Malasaña (Centro). El local, cerrado hace tres años por deficiencias en el sistema de seguridad, será reconvertido en un hotel con 64 habitaciones y una nueva sala de espectáculos con 450 butacas, tal y como aprobó el Ayuntamiento en septiembre de 2001. El edificio contaba con protección ambiental.

    La histórica sala fue cerrada por orden del Ayuntamiento en febrero de 1999 al detectarse deficiencias en el sistema antiincendios y en las salidas de emergencia. En aquel momento, el teatro acogía la representación de la obra Visto y no visto, de Faemino y Cansado. Fue el último de la larga serie de montajes, obras de teatro y proyecciones cinematográficas que había albergado la sala Maravillas durante las tres décadas finales del siglo XX. Aunque la historia del teatro se remonta a cien años atrás: por su escenario pasaron artistas como Sarah Bernhardt, Rosario Pino y la compañía de teatro cómico Alba-Bonafé.

    En 1993, el teatro recibió una subvención del Gobierno regional de 48.000 euros para rehabilitarlo. Pero el dueño del Maravillas, tras recibir parte de la subvención, pidió que se descatalogase el local para poder construir en su lugar 37 apartamentos. Seis años después volvió a intentarlo, solicitando el poder hacer pisos en su solar, justo después de la clausura del local. Ambas iniciativas fueron desestimadas. A la tercera fue la vencida, autorizándose la construcción de un hotel.