El Plan Especial de reconversión del antiguo Matadero y Mercado de Frutas de Legazpi.

    El Plan Especial, aprobado por el Ayuntamiento en junio del 2002, convertirá el Matadero y el Mercado de Frutas de Legazpi en una área cultural y de ocio. Todos los nuevos equipamientos respetarán las naves del Matadero, de estilo neomudéjar y protegidas integralmente.

    Todo esta área de Arganzuela lleva unos años perdiendo su antiguo carácter industrial y lavándose la cara como una de las zonas más atractivas del sur de Madrid, a un paso del centro y bien comunicada con el resto de la capital.

    Según lo aprobado por el Consistorio, las naves del Matadero se dedicarán al menos en un 50% a equipamientos culturales y servicios de la administración. El resto será un complejo de ocio que podría incluir cines, teatros, comercios y tiendas. El Mercado de Frutas, por su parte, albergaría el principal espacio museístico. Su amplitud (40.000 metros cuadrados) los convierten en un espacio óptimo para acoger una colección de arte o un museo monográfico que no exista en Madrid.

    El Plan aprobado establece los usos, pero no el contenido, habiendo recibido el Ayuntamiento más de 20 propuestas de otras tantas fundaciones, empresas y sociedades interesadas en el proyecto. Entre otras, la Casa del Libro que promueve la Fundación Sánchez Ruipérez y la Fundación Arte Contemporáneo (ARCO), que trasladaría así a Madrid parte de su patrimonio hoy en Galicia.

    El área cultural empieza en el paseo de la Chopera con dos edificios ya existentes: el Palacio de Cristal de Arganzuela, que acoge en la actualidad un invernadero, y la Casa del Reloj, sede de la Junta Municipal de Arganzuela. El muro de ladrillo que hoy separa este edificio de las naves se derribará y un amplio espacio ajardinado lo comunicará con los edificios del antiguo Matadero.

    El Ayuntamiento tiene previsto también reordenar la plaza de Legazpi y templar el tráfico que soporta. El Vado de Santa Catalina, que constituye una barrera entre las dos partes del ámbito se convertiría en una zona semipeatonalizada de comunicación entre ambas. Urbanismo planea también aparcamientos subterráneos bajo alguna de las naves y bajo el patio central del Mercado de Frutas.

    Asimismo el Plan contempla una hipotética idea para salvar la M-30, integrando el Matadero con el río: construir una terraza verde sobre la autovía que se asomara al río desde los jardines del centro cultural.