El Plan General de Brunete

 

Un pueblo de la Sierra de Guadarrama que quiere pasar de 9.000 a 50.000 habitantes

 

El 6 de octubre de 2006 la Comunidad de Madrid comunicaba verbalmente al Ayuntamiento la necesidad de reducir en 6.000 el número de viviendas previstas en el Plan General de Ordenación Urbana de Brunete para su aprobación. El municipio, gobernado por el PP, pretendía construir 19.656 viviendas y aumentar la población de 9.000 habitantes a más de 70.000.

 

El largo camino del nuevo Plan de Brunete, a los pies de la sierra del Guadarrama, comenzó en diciembre de 2000. Desde entonces, la propuesta ha sufrido varios reveses que han retrasado su aprobación definitiva.

 

El texto al que la Comisión de Urbanismo dio el visto bueno proponía la edificación de 19.656 nuevas viviendas (13.656 tras la “comunicación” de la Comunidad) en un total de 861 hectáreas, que se convierten en suelo urbano sectorizado (preparado para iniciar su construcción una vez el Plan se publique en el Boletín Oficial de la Comunidad). En la actualidad, los inmuebles de Brunete están edificados sobre 198 hectáreas.

 

En cualquier caso, el crecimiento poblacional previsto (de 9.000 a 70.000 según criterio municipal; de 9.000 a 50.000 según la Comunidad) sigue siendo absolutamente des-proporcionado.

 

El crecimiento se distribuye en ocho sectores, que se extenderán en forma de doble corona al este del casco urbano y de la carretera M-600.

 

Hay proyectadas también tres zonas para los sectores terciario y comercial, que ocupan una franja de 97 hectáreas junto a la M-501 (autovía de los pantanos), cuya calzada ya está duplicada hasta Brunete.

 

El plan ha chocado con la oposición frontal de vecinos, grupos municipales de la oposición (PSOE, IU y una concejal no adscrita) y Ecologistas en Acción, quienes denuncian el impacto negativo que la llegada de toda esta población va a tener sobre el Parque  Regional del Guadarrama. También se ponen en peligro corredores ecológicos que comunican el Par-que Regional del Guadarrama y la Zona de Especial Protección de Aves (ZEPA) de los ríos Alberche y Cofio.

 

Los vecinos critican, además, que se mantenga una línea de alta tensión de 380.000 voltios junto a viviendas de la urbanización Valle de los Rosales, donde se pretende cons-truir otras 2.000 casas. Además, aseguran que el plan general no justifica de dónde va a salir el agua necesaria para el abastecimiento de la población futura, ni la utilización de agua reciclada para el campo de golf de La Pellejera, una urbanización de lujo proyectada con 1.600 unifamiliares.