El Plan Castro

(Memoria descriptiva del anteproyecto de ensanche de Madrid. 1860)

Carlos maría Castro. Servicio de Información y Publicaciones del Colegio oficial de Arquitectos de Madrid, 1978.

 

<<CARLOS MARÍA DE CASTRO, INGENIERO, ARQUITECTO Y URBANISTA DEL ENSANCHE DE MADRID.- Muy poco o casi nada se ha es-crito sobre la biografía y la obra del ingeniero y arquitecto don Carlos María de Castro, autor, en 1860, del anteproyecto de ensanche de Madrid. La escasa "fortuna" histórica y casi el olvido de su nombre se deben en parte a que su Memoria descriptiva del anteproyecto de ensanche de Madrid literariamente es un tanto seca y desabrida, sin mayor vuelo y carácter teórico. También a que la concreción de su plan, distorsionado y mutilado durante el curso de su realización, no ofrece la relevancia de las transformaciones y creaciones urbanas de Haussmann en París y Cerdá en Barcelona. Técnico pragmático, burócrata conformista, su propuesta, razonable hasta el punto de lo posible, era lo contrario de una utopía o una alternativa revolucionaria. Sin gran amplitud de miras en la planimetría y sin ser el germen de una tipología monumental en el diseño arquitectónico de la ciudad, que hubiera proporcionado a la nueva zona de Madrid la categoría visual y la nobleza simbólica que deseaban sus comandatarios, el anteproyecto de Castro significó, a pesar de todo, un adelanto considerable para la época. Aunque carente de una verdadera articulación con el viejo núcleo, el ensanche supuso un avance en el concepto de una nueva ciudad. Muy lento en llevarse a cabo, sin embargo, no pasó durante muchos años de ser una propuesta virtual en la que ni los propietarios de los terrenos ni el Ayuntamiento pusieron gran empeño en llevar adelante. Empero, fue gracias al proyecto de Castro que Madrid adquirió una fisonomía de ciudad europea y moderna, distinta de la contrastada y destartalada sensación que producía a sus observadores y visitantes. Sin los barrios de Salamanca, Retiro, Chamberí y Argüelles, difícilmente se comprendería el Madrid actual, el cual, con la expansión tentacular de su periferia y las transformaciones de su interior en nuestro siglo, se ha convertido en una urbe caótica y carente de planificación. El ensanche, por su respeto a la escala y construcción tradicional, pese a las modificaciones radicales que ha sufrido últimamente, es todavía hoy una parte de Madrid vinculada por los viandantes, si no al primitivo núcleo, sí a la ciudad considerada con categoría histórica. Su acordada medida es aún apta para la ciudad, entendida ésta como espacio comunitario con escala y dimensiones humanas. ANTONIO BONET CORREA.>>

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