La mejor exposición del año: Oriente en el Palacio de oriente

Entre los acontecimientos culturales habidos durante el 2003 en la capital destaca la muestra titulada Oriente en Palacio. Tesoros asiáticos en las colecciones reales españolas, en el Palacio Real de Madrid. Fueron sus comisarios, Marina Alfonso Mola y Carlos Martínez Shaw.

Entre las aproximadamente 240 obras reunidas para la ocasión, muchas de ellas estudiadas y exhibidas en público por primera vez, hay decenas de obras maestras en muy diferentes materias y una serie de documentos de gran importancia histórica.

Aunque Los orígenes de su influyente presencia en Occidente se remonten a muy antiguo, la afición y el interés por los temas orientales cobraron una creciente importancia en nuestro mundo desde el siglo XVI, sin que esta fascinación orientalista en ningún momento haya perdido vigencia.

Fueran cual fuesen las expectativas, causa asombro comprobar hasta qué punto lo que se conserva es de primera magnitud, y no sólo en los fondos del Patrimonio Nacional. Quizás por ello, los organizadores de esta muestra decidieron seleccionar los tesoros orientales en el sentido más amplio, abarcando no sólo una extensión geográfica descomunal -el imperio otomano, India, China y Japón-, sino también temporal, desde el siglo XVI hasta el XIX, y, sobre todo, cultural, porque tampoco se rehuye contar con las muy ricas manifestaciones del sincretismo que se fue generando, todo lo cual crea un efecto abrumador en el visitante, sin duda muy eficaz como primera llamada de atención, pero que, en el futuro, debe dar origen a posteriores presentaciones de este increíble patrimonio con una orientación monográfica más concreta y especializada.

Téngase en cuenta que con tan sólo lo conservado en época de Felipe II habría para varias exposiciones sobre armas, mobiliario, pinturas, cerámicas, marfiles, mapas, trajes, arquetas, joyas, libros y documentos. Aunque no de forma tan pasmosa, lo mismo ocurre con lo conservado en las siguientes centurias, porque, aun contando con la progresiva declinación del imperio español, los lazos se mantienen hasta fechas relativamente recientes.