Nueva sede madrileña de la Fundación La Caixa
Los arquitectos suizos Jacques Herzog y Pierre de Meuron, son los encargados de convertir la antigua Central Eléctrica del Mediodía (1900) en el nuevo centro social y cultural de la Fundación La Caixa en Madrid. La elección de este equipo, con sede en Basilea, se debe a su trabajo en una central térmica a orillas del Támesis que convirtieron en la Tate Modern (Londres).
Según explicó Jacques Herzog en la presentación del proyecto CaixaForum-Madrid, el 10 de febrero de 2003, el edificio de ladrillo existente, ejemplo de arquitectura industrial de finales del siglo XIX y principios del XX, les obligó a buscar soluciones singulares para proyectar un edificio "único y especial" en una zona cercana al Prado, al Thyssen y al Reina Sofía.
El edificio de la antigua central eléctrica está encajonado entre calles estrechas. Tras el derribo de la gasolinera existente se formará una plaza pública que se extenderá hacia el paseo del Prado. La plaza sirve de acceso al edificio, con un vestíbulo para entrar en los espacios dedicados a las exposiciones o al auditorio (322 plazas). Tras el vestíbulo, cafetería y tienda se sitúan dos niveles para salas de exposiciones y otro final para restaurante y oficinas.
Por encima de las dos naves de ladrillo se sitúa un nuevo cuerpo hasta formalizar una caja con entradas para la luz natural. La cubierta tiene un aspecto muy escultural y sencillo, basada en las cubiertas de los edificios de la zona pero dotada de una personalidad propia, para reflejar la luz.