¡MADRID, SIN MI COCHE!
22 de septiembre de 2000
El 22 de septiembre de 2000 más de 800 ciudades de 25 países europeos, además de Tel Aviv y Buenos Aires, 215 españolas, celebraron el Día sin Coches, bajo el lema "¡La ciudad, sin mi coche!". Este año ha sido la primera vez que esta iniciativa se realiza de forma coordinada en toda Europa, después de las experiencias de Francia e Italia del año pasado. La jornada constituyó un éxito por su convocatoria y un buen punto de partida para un debate sobre la energía, el transporte y el desarrollo sostenible.
Durante la década de los 90, un número creciente de iniciativas locales ("Don't choke Britain" en el Reino Unido, "Mobil ohne Auto" en Alemania, "Auto reflexió" en Cataluña, La Rochelle, Reykjavik, Heidelberg, Bolonia, etc.) facilitaron a los ciudadanos europeos la oportunidad de reflexionar acerca de una forma de movilidad urbana más respetuosa con el medio ambiente. El 22 de septiembre de 1998 treinta y cinco ciudades francesas organizaron, con notable éxito, el primer día ¡La ciudad, sin mi coche!. Tras esta experiencia, la Dirección General del Medio Ambiente de la Comisión Europea decidió proporcionar apoyo político y financiero -como parte de programa LIFE- a la organización de un día europeo ¡La ciudad, sin mi coche!. El miércoles 22 de septiembre de 1999, 66 ciudades francesas y 92 italianas, además del cantón de Ginebra, participaron en la primera edición.
La iniciativa europea de dejar el coche en casa, al menos una vez al año, es consecuencia de la contaminación atmosférica que provoca el tráfico rodado y, en especial, de los compromisos de la UE para reducir su contribución al cambio climático. De hecho, alrededor del 50% de las emisiones de dióxido de carbono, óxidos de nitrógeno o monóxido de carbono provienen del transporte por carretera. Las tendencias no animan precisamente al optimismo ya que el consumo de energía en este sector crece cada año un 4%, lo que significa que se duplica cada 20 años. Según datos del Instituto para la Diversificación y el Ahorro de Energía (IDEA), en las 17 mayores ciudades españolas se realizan más de 12 millones de viaje en automóvil cada día. De ellos, el 50% es para recorrer distancias inferiores a los 3 kilómetros; si se evitaran estos viajes se obtendría una disminución en las emisiones de CO2 del 60%. La situación de la contaminación acústica es todavía peor: el 74% de los españoles está sometido a niveles sonoros superiores a los 55 decibelios a causa del ruido del tráfico. En 1999, un 70% de los europeos estaba más molesto que en 1994 por la calidad del aire y alrededor del 25% sostenían que les perturbaba el ruido del tráfico. Teniendo en cuenta estos datos no es extraño que los europeos vean en el coche un enemigo creciente de su calidad de vida, aunque, de momento, no lo dejen por ello en casa.
A la celebración del Día europeo sin Coches se sumaron 215 municipios españoles, 13 de ellos pertenecientes a la Comunidad de Madrid. Las restricciones al tráfico afectaron a núcleos urbanos que acogen al 70% de la población española. Donde más se notó esta jornada fue en las ciudades mayores, donde hubo una reducción superior al 10% de media sobre lo habitual un viernes de septiembre: En Barcelona el tráfico de vehículos privados disminuyó en un 8%, en Madrid el 15%, en Bilbao el 25% y en Granada el 50%.
Tras el fracaso de 1999, con apenas un 3% menos de vehículos en la calle, el Ayuntamiento de Madrid se sumó este año al Día sin Coches con medidas concretas, siguiendo las recomendaciones de la Comisión Europea. Cuatro zonas de la capital quedaron cortadas al tráfico privado entre las 10.00 y las 14.00 horas: el triángulo formado por las calles de Alcalá-Mayor, Gran Vía y Bailén; el entorno de Serrano, Velázquez y Goya; el casco histórico de Villaverde y la Casa de Campo. Las pantallas de tráfico del Ayuntamiento registraron, a las 11,30 de la mañana, un 15% menos de coches en el interior de la ciudad.
Todos los grupos municipales, sindicatos y ecologistas coincidieron en aplaudir el esfuerzo y colaboración de los ciudadanos; asimismo todos, salvo el PP, pidieron medidas más amplias la próxima vez.