60ª EDICIÓN DE LA FERIA DEL LIBRO
En 2001 la Feria del Libro de Madrid celebró su 60ª edición en el parque del Retiro. Una fiesta que este año vino acompañada por la designación de la ciudad como Capital Mundial del Libro. Casetas de editores, libreros e instituciones se entremezclaron con autores, colegios, lectores y paseantes para conformar un admirable espectáculo ciudadano por lo que supone de homenaje y reivindicación de la cultura escrita.
En estos años el mundo de la edición ha superado con creces todas sus anunciadas muertes: el número de títulos editados en el año 2000 alcanzó los 62.000, y 47.000 de ellos fueron novedades.
Sin duda, el sector editorial no vive en el mejor de los mundos posibles. Las tiradas medias y los índices de lectura siguen siendo bajos. También es cierto que la llamada industria del ocio ha modificado sustancialmente los tradicionales criterios de la edición, creación y comercialización del libro, primando con frecuencia la rentabilidad inmediata sobre el reconocimiento de la calidad creativa o la sensibilidad. Sin embargo un año más llegó la primavera y, con ella, una Feria del Libro que recorrieron más de tres millones de personas.
Con el paso de los años Madrid ha ido consolidando una relación especial con los libros, como pone de manifiesto el Día del Libro, la campaña Libros a la calle, el Día del Libro Solidario, la Feria del Libro Antiguo y de Ocasión, la Feria del Libro de Otoño, el Salón del Libro Infantil y de Ocasión y, en especial, la Feria del Libro.
Con ser importante el papel del libro en la vida cultural de la ciudad, su aportación a la economía madrileña alcanza valores significativos. Según los datos oficiales de la Cámara del Libro, el año pasado los editores de Madrid exportaron un total de 27.768 millones de pesetas, un 31,23% más que en 1999. Los mayores mercados fueron: la Unión Europea (13.134 millones); Iberoamérica (11.706 millones) y Estados Unidos (1.028 millones).