Entrada en funcionamiento de la depuradora de La Gavia

 

Dará servicio a un área equivalente a 950.000 habitantes y permitirá la reutilización del 10% del agua tratada para riego de zonas verdes

 

 

La ministra de Medio Ambiente, Cristina Narbona; la presidenta regional, Esperanza Aguirre, y el alcalde, Alberto Ruiz-Gallardón, inauguraron el 6 de junio de 2005 la depura-dora de La Gavia, la octava instalación de este tipo en Madrid.

 

Hasta esa fecha, la ciudad de Madrid con-taba con siete estaciones depuradoras de aguas residuales: cinco en la cuenca del Manzanares –la del Sur, Butarque, Viveros, La China y la Suroriental- y otras dos en la cuenca del Jarama–Valdebebas y Rejas-. Esas siete plantas depuran el agua de lluvia y las aguas sucias que producen casi cuatro millones de habitantes (los 3,1 de la capital y otros 800.000 de municipios limítrofes). En total, unos 560 hectómetros cúbicos al año que son despojados de materia orgánica, nitrógeno y fósforo –lo que sin embargo no convierte esa agua en potable- y devueltos a los ríos.

 

Sólo una de esas depuradoras, la de La China, tiene, además, un sistema que permite reutilizar el 10% del agua recuperada y destinarla al riego de parques y jardines. Ese mismo sistema, pero mucho más avanzado, es el que incorpora la planta de La Gavia.

 

Las aguas fecales y de lluvia que llegarán a ella -mezcladas a través de la red de alcantarillado- serán tratadas con “las más avanzadas tecnologías” para eliminar el 97% de la materia orgánica que transporten y el 85% del nitrógeno y el fósforo. El resultado serán 170 millones de litros de agua al día –63 hectómetros cúbicos al año- que volverán ya limpios, al río Manzanares. Junto al agua depurada se obtendrán fangos que servirán de abono y gas metano para producir energía.