Clausura del poblado marginal de Cerro de las Liebres
Con el traslado el pasado 17 de julio a una casa en La Ventilla (Tetuán) de los Fernández, el poblado marginal del Cerro de las Liebres pasó a la historia. Estas cuatro familias, formadas por unas veinte personas, eran las últimas que quedaban en este barrio de prefabricados. Su permanencia suponía un freno para los planes urbanísticos del Ayuntamiento en esta zona de la ciudad.
El poblado del Cerro de las Liebres se levantó en 1990 en Fuencarral como aloja-miento "provisional" para chabolistas, llegan-do a vivir más de 400 vecinos, todos gitanos, en las 29 chabolas y 71 prefabricados que lo formaban.
Durante años, el Cerro de las Liebres fue un punto habitual de venta de drogas en la ciudad, siendo conocido por los toxicómanos sus moradores como los telecinco por la proximidad de la cadena televisiva.
Tras permanecer 13 años en el Cerro de las Liebres, las 100 familias que vivían en el poblado han sido realojadas en diferentes barrios y municipios como Alcobendas, Leganés, Móstoles, Villaverde, San Blas… La mayoría en casas que el Instituto de Realojamiento e Inserción Social (IRIS), del Gobierno regional, adquiere a particulares para alquilárselas a chabolistas a precios bajos. Y el resto, en pisos sociales de la Comunidad.
Como señalaba Vicente Fernández, el día de su partida: "Estamos encantados de marcharnos al fin de este barrio, aquí no hay más que miseria y suciedad y, además, estamos hartos de vivir sólo entre gitanos, porque enseguida surgen las peleas. Viviendo todos juntos, payos y gitanos, te metes mejor en la sociedad, y eso es bueno, sobre todo para nuestros hijos".