Cierre al tráfico del parque de la Dehesa de la Villa

 

En junio del 2004, el Ayuntamiento madrileño procedió al cierre de la carretera de la Dehesa de la Villa, una medida solicitada desde hace años por la oposición municipal -PSOE e IU-, los grupos ecologistas, así como por las asociaciones y plataformas vecinales de los barrios próximos.

 

Por razones históricas y urbanísticas, la Dehesa de la Villa constituye una de las piezas más significativas del paisaje urbano madrileño. Su singularidad radica en la mezcla y pervivencia de valores diversos (históricos, medioambientales, paisajísticos, sociales y ciudadanos).

 

La Dehesa de la Villa es un parque que todavía mantiene, en parte, su estructura original. Su singularidad ambiental y topográfica (estribación del monte de El Pardo y de la sierra madrileña) lo convierte en uno de los espacios naturales de mayor valor de la ciudad. Se trata de una dehesa en la que el pino piñonero, y no la encina, es la especie dominante, aunque también se pueden encontrar almendros, algún alcornoque y restos del encinar de El Pardo. Por su situación, junto al Manzanares, es fácil ver múltiples especies de aves, más de 70.

 

Se suma así la Dehesa de la Villa a otras zonas verdes de la ciudad, las cuales se pretenden preservar limitando el tráfico. La primera fue la Casa de Campo. Ningún vehículo puede atravesar ahora esta zona verde salvo durante seis horas en las jornadas laborables. Los sábados, domingos y festivos el recinto permanece cerrado al tráfico de paso las 24 horas del día.

 

Asimismo, el paseo de Camoens, junto al parque del Oeste, permanece cerrado desde las 23,00 de los viernes y las 6.00 de los lunes. Los festivos el paseo permanece cerrado todo el día. Las restricciones al tráfico en el paseo de Ruperto Chapí son las mismas, excepto para los autobuses.