LOS CABALLOS DE ORIENTE

    Las estatuas ecuestres de Fernando VI y Felipe V, proyectadas por Miguel Oriol para las embocaduras del túnel de Bailén han sido objeto de una animada polémica en el 2001, no atreviéndose el Ayuntamiento a colocarlas frente al Palacio de Oriente a pesar de llevar gastadas en ellas más de 26 millones de pesetas.

    Para reproducirlas se escogieron dos pequeñas esculturas ecuestres del siglo XVIII pertenecientes a la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, ambas de Felipe V. El primer modelo había sido tallado por Manuel Francisco Álvarez de la Peña y presentaba al monarca sobre el caballo "Aceitunero", apoyado en sus patas traseras; la otra escultura, de Roberto Michel, mostraba a Felipe V montando un caballo en actitud de paseo.

    Los artistas Miguel Ángel Rodríguez y Eduardo Zuncada, del Taller de Vaciado de la Academia de Bellas Artes, fueron los encargados de crear los bastidores de los dos caballos y sus jinetes, a tamaño una vez y medio el natural. En la efigie del caballo al paso sustituyeron la cabeza de Felipe V por la de Fernando VI, copiada de un medallón de la Academia.

    Cuando el Ayuntamiento se arrepintió de su decisión de colocar las esculturas, ya se habían pagado 26,5 millones y una de ellas había sido fundida en bronce. A pesar de todo, se mandaron a una nave municipal en Ajalvir, donde una de ellas, aún en barro, ha de ser regada cada día para evitar su deterioro.