La autovía M-45.
En marzo de 2002 fue inaugurada la M-45, infraestructura de 37 kilómetros que conecta el sur de la región con el Corredor del Henares. Su coste, 526 millones de euros, se financiará mediante el peaje en la sombra, en el que las empresas adjudicatarias asumen los gastos a cambio de recibir un canon por el número de vehículos que pase por ella. El peaje será pagado, no por los usuarios, sino por todos los madrileños, la usen o no, porque ese dinero saldrá anualmente de los presupuestos de la Comunidad de Madrid.
Para evaluar el número de coches y camiones que cruzarán esta autovía, bajo el pavimento se ha instalado un sistema de control que recopila los datos y los envía a una central que contabiliza el número de vehículos por categoría y kilómetro. Además, un sistema de cámaras de televisión independiente del de la Dirección General de Tráfico servirá también para conocer la situación de la nueva vía en cada momento.
A juicio de Ecologistas en Acción, el sistema elegido para financiar la nueva carretera es insolidario con los no automovilistas y con las futuras administraciones que <<puedan ser más sensibles a los aspectos ambientales y que, en el futuro, opten por un cambio de rumbo en las políticas de transporte actuales>>.
Desde el punto de vista de la consecución de un transporte sostenible esta infraestructura resulta irracional, al fomentar el uso del automóvil privado, frente al transporte público.