Construcción del anillo subterráneo de la Castellana
100 millones de euros de dinero público al servicio de un gran proyecto inmobiliario privado.
A mediados de 2005 se inició la construcción del anillo de túneles que distribuirá el tráfico bajo los cuatro rascacielos que van a levantarse en los terrenos de la antigua Ciudad Deportiva del Real Madrid. Las obras costarán 120 millones, de los que el Ayuntamiento pagará 99,2 millones y los propietarios de las torres el resto, y durarán 30 meses.
El anillo subterráneo de la Castellana dará acceso a las oficinas de los cuatros rascacielos –Torre Repsol, Torre Valle-hermoso, Torre de la Mutua y Torre Espacio, Inmobiliaria OHL- y pretende des-congestionar la circulación “inducida” por estos edificios en el norte de la Castellana. Un ejemplo “de libro” de cómo, hoy en Madrid, la acción pública se pone al servicio de un proyecto inmobiliario privado, inyectando al mismo casi cien millones de euros. Como diría el castizo: “¡Que no les falte de ná!”.
El anillo enlazará directamente las calles de Sinesio Delgado y de Monforte de Lemos con el nuevo túnel de Pío XII. Además, el proyecto incluye la cons-trucción de un túnel exclusivo para los autobuses públicos que conectan la capital con los municipios del norte a través de la A-1 y la M-607, que circularán bajo tierra hasta la plaza de Castilla y la estación de Chamartín.