AMPLIACIÓN DE BARAJAS

    El aeropuerto de Barajas se cerrará en el año 2015, cuando esté a punto el aeródromo de Campo Real. Hasta entonces, Barajas recibirá una inyección económica superior a los 600.000 millones de pesetas, que permitirán construir dos nuevas pistas y una nueva terminal. El objetivo de estas obras es convertir Barajas en el aeropuerto de referencia del sur de Europa, sirviendo de puente entre el viejo continente y América. En 1999 el aeropuerto dio servicio a un total de 28 millones de pasajeros; tras su ampliación Barajas tendrá capacidad para asumir un tráfico de 60 millones de personas.

    Durante el año 2000 el ministro de Fomento, Álvarez-Cascos, puso la primera piedra de la nueva terminal, confirmando la ampliación del aeropuerto de Barajas y la construcción de uno nuevo en Campo Real. El proyecto, promovido por AENA y aprobado por el Ministerio de Fomento, ha sido objeto de numerosas críticas por parte de los municipios del entorno, asociaciones vecinales, colectivos y partidos políticos de la oposición. Entre ellas destacar:

    La ampliación de Barajas es discutible en sí misma, aunque defendible desde una cierta perspectiva. Igual ocurre en relación con la creación de un nuevo aeropuerto en Campo Real. Pero la apuesta simultánea por ambos proyectos es la negación de toda política territorial.