AUTOPISTAS DE PEAJE

    Uno de los principales problemas medioambientales a los que se enfrentan las grandes ciudades de nuestro entorno cultural es el incremento en el número y distancia de los desplazamientos como consecuencia del actual modelo de crecimiento urbano. El tráfico motorizado es hoy el principal responsable de la contaminación atmosférica y acústica que soportan, así como de la pérdida del espacio público en la ciudad a favor del automóvil. Cabe señalar, a su vez, las deseconomías generadas por el tráfico motorizado en su nivel actual: congestión, incremento de costos, pérdida de tiempo…

    En la actualidad son cada día más las voces que reclaman la puesta en marcha de políticas para el logro de ciudades sostenibles, en el marco de una triple estrategia: fomentar el uso del transporte colectivo, reducir el número y velocidad de los automóviles en la ciudad, favorecer los desplazamientos a pie o en bicicleta.

    El proyecto aprobado por el Gobierno para la construcción de un conjunto de radiales de peaje que, con unos 170 kilómetros, duplicarán las nacionales de Barcelona, Valencia, Andalucía y Extremadura y nuevas vías de circunvalación (M-45, M-50…), lejos de aportar soluciones a los problemas de movilidad en la capital les agravará, al facilitar el acceso en coche a Madrid desde la periferia, formalizando un modelo territorial extensivo o difuso, caracterizado por el alto consumo de espacio y un elevado índice de desplazamientos motorizados.

    Se trata de un proyecto socialmente injusto, al introducir el peaje en los desplazamientos entre Madrid y la periferia Sur y Este; en la zona Norte, con menor población, mayor nivel de renta y mejor red viaria, no se contempla el peaje.

    Durante el presente año 2000 se han adjudicado las obras de construcción y explotación de las nuevas radiales a diversas empresas y UTEs creadas al efecto.